Unidad 2 Ética del
desarrollo, Democracia deliberativa y Ciudadanía biológica. Una articulación en
clave biopolítica afirmativa
El articulo nos dice que la ética del desarrollo es una
reflexión crítica sobre los fines y medios que definen a los cambios sociales,
económicos y culturales en los países y regiones pobres y en vías de
desarrollo. Nos describe que el desarrollo depende de una gran variedad de
factores, como la tecnología, la iniciativa privada, las habilidades, el
liderazgo, las políticas comerciales, la eficiencia de los sistemas fiscales,
la seguridad social, las políticas públicas y la ética empresarial.
EL autor considera que, incluso en los países ricos, la
pobreza y las desigualdades se han incrementado durante el último siglo y los
esfuerzos para comprender y reducir estos flagelos sociales han adoptado
diversas formas. La reflexión moral acerca de los fines y medios del desarrollo donde “desarrollo” significa genéricamente beneficio social, es uno de los
esfuerzos importantes al respecto.
El empoderamiento tal de los sujetos solo resulta concebible en el contexto de una transformación sustancial del esquema histórico de desarrollo y funcionamiento del sistema democrático, consolidado en nuestros días bajo una fisonomía puramente representativa, devenido inconsistente e insatisfactorio para tales fines. En vistas de ello, se requeriría una estructura democrática participativa que aumentara la eficacia política, estimulara la preocupación por los problemas colectivos y contribuyera a formar una ciudadanía capaz de interesarse de manera continuada por el proceso de gobierno.
El empoderamiento tal de los sujetos solo resulta concebible en el contexto de una transformación sustancial del esquema histórico de desarrollo y funcionamiento del sistema democrático, consolidado en nuestros días bajo una fisonomía puramente representativa, devenido inconsistente e insatisfactorio para tales fines. En vistas de ello, se requeriría una estructura democrática participativa que aumentara la eficacia política, estimulara la preocupación por los problemas colectivos y contribuyera a formar una ciudadanía capaz de interesarse de manera continuada por el proceso de gobierno.
La democracia participativa debe permitir la participación directa de los ciudadanos en las instituciones del sistema político, en los lugares de trabajo y en la comunidad local; se tendría que reorganizar del sistema de partidos políticos para hacer aumentar las cuotas de responsabilidad dirigencial y abrirse a nuevas formas políticas, cuando menos.
La democracia participativa requiere de ciertas condiciones generales de posibilidad: aumentar los recursos materiales de los grupos sociales; disminuir el poder burocrático no responsable ante los ciudadanos; mantener un sistema abierto de información que posibilite decisiones informadas; pues, lo que define al concepto de democracia participativa es la deliberación en sí misma. Cuando los ciudadanos deliberan, intercambian puntos de vista y debaten sobre asuntos de políticas públicas, suponen que su opinión política debería ser examinada con otros ciudadanos; es en este punto en el que la razón publica es de crucial importancia, dado que caracteriza el razonamiento de los ciudadanos sobre elementos constitucionales esenciales y asuntos de justicia básica.
Este artículo propone mirar con particular interés, a modo de corolario, el concepto de “ciudadanía biológica”, porque parece representar una apertura significativa del tema para futuras contribuciones y a la vez cerrar esta reflexión en sintonía con ciertas preocupaciones y problemas propios del presente. A través del examen de la categoría de “ciudadanía biológica”, la matriz analítica de la biopolítica foucaultiana puede verse reconsiderada en términos de una “biopolítica afirmativa”, en consonancia con la realidad de un siglo biotecnológico por excelencia, donde las preocupaciones por una biolegitimidad no pueden ser menores ni intrascendentes.
Para lo cual concluye el autor del artículo que un buen desarrollo entendido en clave ética, necesita de una estructura de democracia participativa, que permita la deliberación activa y comprometida de unos ciudadanos diversos y empoderados, que reivindiquen sus derechos teniendo en vista, en último término, la vida en sí misma.
Referencias Bibliograficas
Villarroel, R. (2013). Ética del desarrollo, democracia deliberativa y ciudadan ía biológica. una articulación en clave biopolítica afirmativa. (Spanish). Revista De Filosofía (00348236), 69257-276. Recuperado de: http://bibliotecavirtual.unad.edu.co:2051/login.aspx?direct=true&db=zbh&AN=92950822&lang=es&site=ehost-live
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